Tal vez tu equipo de trabajo ya esté completo y funciona todo bien tal y como está. Sin embargo hay ocasiones en las que necesitas un suplente o alguien que te ayude con algo cuando los demás ya están saturados de tareas. Ahí entran los asistentes virtuales, con esta ventaja puedes establecer contratos por temporadas o un tiempo específico, ideal para cuando alguien de la oficina se le presente alguna situación en la que tenga que faltar como accidentes, vacaciones, reposo postnatal, viajes de negocios, etc.
En el caso de las empresas nuevas, los asistentes virtuales son –o deberían ser – uno de los primeros servicios a considerar, ya que en este punto nuestra empresa no tiene la suficiente estructura (o probablemente fondos) como para contratar a alguien de tiempo completo, o simplemente no hay suficientes tareas para delegar a alguien que contratemos por 8 horas.

revisión de chatterpal
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