Sabemos que invertir en un asistente virtual puede ayudarte a potenciar la gestión del tiempo mientras aumenta tu propia excelencia profesional. Esta decisión te ayuda a mejorar tu productividad profesional al poder concentrarte en tus tareas específicas mientras delegas algunas funciones administrativas en un asistente virtual que se convierte en tu gran colaborador. Desde el punto de vista emocional, este trabajo en equipo te permite evitar la soledad del autónomo.
Cuando la empresa decide contratar a personas que ejerzan el papel de asistente virtual, estas personas se olvidarán de realizar aquellas actividades o tareas que no podía o en algunos casos no quería ejecutar y de esta manera la persona contratada para dicho rol descansará de cierta manera ya que el trabajo lo realizará desde casa, o podrá desempeñarlo paralelamente a otro trabajo.
Dios si las semana se siguen pasando así de rápido en un cerrar de ojos nos vamos a ver todos otras vez bajo el arbolito de navidad entregando regalos, este año se ha ido muy rápido. ¿Y la semana? Más rápidas aún tanto así que siento que trabajo, trabajo y trabajo y aunque soy extremadamente planificada y organizada siento que no avanzo, y tanto es que le digo a mi socio creo que necesito urgente una asistente pero para mi solita.
Este periodo de prueba es muy importante para adaptarse al nuevo miembro de su empresa y para dictar el camino que quiere que siga con las tareas que le delegue. Habrá tareas que son robóticas y que no pueden ser modificadas, pero habrá otras en las que necesita creatividad; déjele saber cuáles son, y guíele para que conozca sus gustos en cuanto al ritmo de trabajo.
4. Gracias a la colaboración con un asistente virtual también puedes recibir formación para la gestión de tareas administrativas, marketing y tecnología. Es decir, gracias a esta colaboración continua, vas a adquirir conocimientos específicos, vas a ganar experiencia práctica y vas a aprender habilidades que ahora desconoces. El asistente virtual se convierte en un mentor de conocimiento para ti gracias a su ejemplo.
Inicio la lista de los afectados por el “síndrome del trabajador quemado”, jajaja. Me identifico con varios de los punto que mencionas en el post, esto me hace pensar si realmente necesito un asistente personal. No te lo pregunto porque sé lo que me vas a decir, un sí rotundo. La cuestión que planteo, y a ver qué piensas tú, es cuál es el momento último para decir de verdad “sí, necesito un asistente virtual”: ¿desde que arrancas el negocio? ¿cuando ya tienes clientes y/o ingresos? ¿Cuándo la burocracia, emails y cuentas te sobrepasan? He ahí mi super duda, compi 😉
"¡Hola! ¿En qué te puedo ayudar?", esa es una de las preguntas con que muchos nos hemos encontrado al ingresar al sitio de nuestro banco, de una compañía de telefonía móvil, de la tienda donde compramos frecuentemente o en alguno de los blogs que leemos a diario. Incluso, en ciertas cuentas de redes sociales ya es posible acceder a asistencia online, a través de los chatbots.

7. La comunicación online es clara, directa y efectiva. Es decir, el intercambio de mensajes escritos es fundamental cuando recibes información de apoyo con indicaciones específicas que debes seguir para una tarea concreta. De este modo, el correo electrónico se convierte en un medio de consulta y de repaso. Pero además, la comunicación que mantienes con tu asistente virtual es confidencial en todo momento. Por tanto, todas tus ideas sobre el proyecto quedan en un contexto de secreto profesional.

Considera en primer lugar el ahorro de tiempo que trabajar con un asistente virtual supone y la posibilidad de invertir ese tiempo en otras actividades importantes para ti. Por ejemplo, puedes dedicar esas dos horas al día al “core” de tu negocio, lo que realmente te hace ganar dinero o a cuestiones estratégicas de tu proyecto. Pero también puedes utilizarlo para pasar más tiempo con tu familia, o para volver a practicar deporte.

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