Exceptuando a las redes sociales, las vías más usuales de comunicación con una empresa son los correos electrónicos y los números telefónicos, pero no necesariamente brindan una respuesta rápida y expedita. En cambio, un asistente virtual tiene la capacidad de entregar atención instantánea, lo cual es altamente valorado por el cliente nuevo y por el antiguo.
Para la mayoría, delegar con eficacia requiere algo de tiempo y esfuerzo. Generalmente es recomendable pasar algo de tiempo entrenando a tu asistente virtual, así como gestionando su lista de tareas. Al principio puede parecer incongruente invertir tiempo explicando tareas que posiblemente para ti sean obvias y que suponen una carga de trabajo mayor que simplemente hacerlas tú directamente, pero este esfuerzo te generará un gran valor a medio-largo plazo ya que el mejor conocimiento de tu negocio por parte de tu asistente te aportará grandes beneficios en un futuro inmediato y hará que su productividad aumente y por lo tanto la tuya también se multiplique.
Cuando cuentas con un asistente virtual que te ayude a atender los clientes que llegan por distintos campos de la web, tienes más chance de organizar tu tiempo y dedicárselo a quien vale la pena. Además los asistentes virtuales pueden organizar y llevar un seguimiento de tu agenda para que no te pierdas de ninguna reunión o evento. Puede asignar citas o cambiar las fechas de tus compromisos.

Para determinar la cantidad de dinero que ahorras mediante la contratación de un asistente virtual deberás calcular el número de horas de trabajo diarias que le delegarás a tu asistente virtual. A continuación deberás calcular tus propios ingresos por hora y restarles el coste de la tarifa del asistente virtual. Por último, a este valor deberás multiplicarle el número de horas de trabajo delegadas. El resultado es el ahorro diario que obtendrás.
Por otro lado, tampoco es mala opción la de conocer a fondo tu proyecto, haber empezado por abordar tú misma todas las tareas pero con un fin de conocimiento profundo del negocio y sabiendo que a la larga, es mucho mejor que no hagas tú todas esas tareas sino que, una vez más, te centres en generar el valor que tú y solo tú puedes aportarle a tu público.
"¡Hola! ¿En qué te puedo ayudar?", esa es una de las preguntas con que muchos nos hemos encontrado al ingresar al sitio de nuestro banco, de una compañía de telefonía móvil, de la tienda donde compramos frecuentemente o en alguno de los blogs que leemos a diario. Incluso, en ciertas cuentas de redes sociales ya es posible acceder a asistencia online, a través de los chatbots.
Inicio la lista de los afectados por el “síndrome del trabajador quemado”, jajaja. Me identifico con varios de los punto que mencionas en el post, esto me hace pensar si realmente necesito un asistente personal. No te lo pregunto porque sé lo que me vas a decir, un sí rotundo. La cuestión que planteo, y a ver qué piensas tú, es cuál es el momento último para decir de verdad “sí, necesito un asistente virtual”: ¿desde que arrancas el negocio? ¿cuando ya tienes clientes y/o ingresos? ¿Cuándo la burocracia, emails y cuentas te sobrepasan? He ahí mi super duda, compi 😉

En la actualidad contratar una secretaria bajo relación de dependencia, es un alto costo laboral y debe contar con el espacio físico y herramientas para que su secretaria trabaje. Con Secretaria Web, tendrá estos beneficios con la modalidad de trabajo virtual , es una aliada suya , quien trabajará para que su negocio crezca y jerarquice su imagen  

chatterpal oto
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