Ahora en día podemos iniciar una empresa sacándole el mayor provecho al hecho de que somos parte de una “aldea global”. Vivimos en un grandioso mundo en donde podemos ordenar desde implementos deportivos hasta una pizza de jamón, con un solo click. De igual manera, podemos encontrar servicios de asistencia de mercadeo, diseño gráfico, de negocios en general a través de la red.
Este periodo de prueba es muy importante para adaptarse al nuevo miembro de su empresa y para dictar el camino que quiere que siga con las tareas que le delegue. Habrá tareas que son robóticas y que no pueden ser modificadas, pero habrá otras en las que necesita creatividad; déjele saber cuáles son, y guíele para que conozca sus gustos en cuanto al ritmo de trabajo.

Considera en primer lugar el ahorro de tiempo que trabajar con un asistente virtual supone y la posibilidad de invertir ese tiempo en otras actividades importantes para ti. Por ejemplo, puedes dedicar esas dos horas al día al “core” de tu negocio, lo que realmente te hace ganar dinero o a cuestiones estratégicas de tu proyecto. Pero también puedes utilizarlo para pasar más tiempo con tu familia, o para volver a practicar deporte.
Hay diferentes formas de abordarlo, hay quién prefiere contar con un asistente desde el principio de su proyecto para poder focalizarse en aquello que realmente se le da bien. Por ejemplo, si no tiene ni pajolera idea de como se monta una web, será imprescindible que delegues esta tarea en un profesional y que tú te dediques a aportar valor en otros campos. Esto que con cuestiones técnicas puede parecer muy claro, cuando hablamos de tareas de otro tipo no lo tenemos tan claro, puede que sean tareas sencillas que tú puedes hacer perfectamente, pero tenemos que valorar el coste de oportunidad que implica estar nosotros gastando tiempo en esas tareas cuando podríamos estar haciendo otras que solo podemos hacer nosotros y que son las que realmente aportan valor a nuestros clientes.

Todo esto, gracias a que ha habido muchos emprendedores que han abierto el camino a todo este mundo de los nuevos negocios, y con ello incluso se han creado institutos para pequeños negocios y emprendedores; así como el cambio de ciertas regulaciones legales, que han dado paso a que el proceso de empezar una empresa sea más fácil de lo que era antes.

Tal vez tu equipo de trabajo ya esté completo y funciona todo bien tal y como está. Sin embargo hay ocasiones en las que necesitas un suplente o alguien que te ayude con algo cuando los demás ya están saturados de tareas. Ahí entran los asistentes virtuales, con esta ventaja puedes establecer contratos por temporadas o un tiempo específico, ideal para cuando alguien de la oficina se le presente alguna situación en la que tenga que faltar como accidentes, vacaciones, reposo postnatal, viajes de negocios, etc.
En este paso es primordial revisar las opciones que tiene y comparar precios y los servicios que ofrecen. Si es posible, puede preguntar por un tiempo de prueba o un “muestra” del trabajo que hacen; por lo general estas empresas ya tienen categorizadas a sus asistentes virtuales y solamente necesitará darles el perfil que ha creado, y de esta manera ellos finalizan el proceso de escoger a la persona que mejor se ajuste.
Por este motivo, los asistentes virtuales han tenido una buena acogida en el mercado en los últimos años y su evolución ha transcurrido en paralelo al auge del e-commerce. Los avances en investigación en tecnología semántica los ha dotado ahora de la capacidad de simular el lenguaje natural con mayor exactitud para contextualizar e interpretar de forma precisa las solicitudes de los usuarios. Muchas compañías han visto en estos nuevos ’ayudantes inteligentes’ el fichaje perfecto como asistente del departamento de atención al cliente de sus canales online. Según iSOCO, estas son las principales ventajas de la nueva generación de asistentes virtuales semánticos:
Para determinar la cantidad de dinero que ahorras mediante la contratación de un asistente virtual deberás calcular el número de horas de trabajo diarias que le delegarás a tu asistente virtual. A continuación deberás calcular tus propios ingresos por hora y restarles el coste de la tarifa del asistente virtual. Por último, a este valor deberás multiplicarle el número de horas de trabajo delegadas. El resultado es el ahorro diario que obtendrás.

En el caso de las empresas nuevas, los asistentes virtuales son –o deberían ser – uno de los primeros servicios a considerar, ya que en este punto nuestra empresa no tiene la suficiente estructura (o probablemente fondos) como para contratar a alguien de tiempo completo, o simplemente no hay suficientes tareas para delegar a alguien que contratemos por 8 horas.

revisión de chatterpal
×