Veamos un ejemplo. Si tú consideras que puedes delegar 2 horas de trabajo diario a un asistente virtual por un coste de 18€/h, gastarás 36€ al día para delegar trabajo. Si tu tarifa por hora es de 40€, estas dos horas de trabajo a ti te costarían 80€, pero al delegarlas en un asistente virtual te estás ahorrando 44€ al día, que a la semana suponen 220€ y al mes 880€, es decir más de 10.500€ al año.
Exceptuando a las redes sociales, las vías más usuales de comunicación con una empresa son los correos electrónicos y los números telefónicos, pero no necesariamente brindan una respuesta rápida y expedita. En cambio, un asistente virtual tiene la capacidad de entregar atención instantánea, lo cual es altamente valorado por el cliente nuevo y por el antiguo.
La idea de tener asistencia es para ayudarnos a tener más tiempo libre, quitarnos de encima las tareas repetitivas que nos quitantiempo. Tiempo que podríamos dedicar a otras áreas de la empresa, o a nuestra familia. Entonces, el primer paso será anotar todas las tareas que hacemos durante el día que no generan ninguna venta para la empresa, y que sin embargo nos deja largas horas sentado en el escritorio.
Dios si las semana se siguen pasando así de rápido en un cerrar de ojos nos vamos a ver todos otras vez bajo el arbolito de navidad entregando regalos, este año se ha ido muy rápido. ¿Y la semana? Más rápidas aún tanto así que siento que trabajo, trabajo y trabajo y aunque soy extremadamente planificada y organizada siento que no avanzo, y tanto es que le digo a mi socio creo que necesito urgente una asistente pero para mi solita.
Hay diferentes formas de abordarlo, hay quién prefiere contar con un asistente desde el principio de su proyecto para poder focalizarse en aquello que realmente se le da bien. Por ejemplo, si no tiene ni pajolera idea de como se monta una web, será imprescindible que delegues esta tarea en un profesional y que tú te dediques a aportar valor en otros campos. Esto que con cuestiones técnicas puede parecer muy claro, cuando hablamos de tareas de otro tipo no lo tenemos tan claro, puede que sean tareas sencillas que tú puedes hacer perfectamente, pero tenemos que valorar el coste de oportunidad que implica estar nosotros gastando tiempo en esas tareas cuando podríamos estar haciendo otras que solo podemos hacer nosotros y que son las que realmente aportan valor a nuestros clientes.

En el caso de las empresas nuevas, los asistentes virtuales son –o deberían ser – uno de los primeros servicios a considerar, ya que en este punto nuestra empresa no tiene la suficiente estructura (o probablemente fondos) como para contratar a alguien de tiempo completo, o simplemente no hay suficientes tareas para delegar a alguien que contratemos por 8 horas.

chatterpal
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