Considera en primer lugar el ahorro de tiempo que trabajar con un asistente virtual supone y la posibilidad de invertir ese tiempo en otras actividades importantes para ti. Por ejemplo, puedes dedicar esas dos horas al día al “core” de tu negocio, lo que realmente te hace ganar dinero o a cuestiones estratégicas de tu proyecto. Pero también puedes utilizarlo para pasar más tiempo con tu familia, o para volver a practicar deporte.
Dios si las semana se siguen pasando así de rápido en un cerrar de ojos nos vamos a ver todos otras vez bajo el arbolito de navidad entregando regalos, este año se ha ido muy rápido. ¿Y la semana? Más rápidas aún tanto así que siento que trabajo, trabajo y trabajo y aunque soy extremadamente planificada y organizada siento que no avanzo, y tanto es que le digo a mi socio creo que necesito urgente una asistente pero para mi solita.
Ahora en día podemos iniciar una empresa sacándole el mayor provecho al hecho de que somos parte de una “aldea global”. Vivimos en un grandioso mundo en donde podemos ordenar desde implementos deportivos hasta una pizza de jamón, con un solo click. De igual manera, podemos encontrar servicios de asistencia de mercadeo, diseño gráfico, de negocios en general a través de la red.
Entre los puntos claves que debes considerar para trabajar con un Asistente Virtual, ten presente: definir los medios de comunicación, especificar la cantidad de horas a la semana o al mes a trabajar, el proceso de facturación de los servicios y la confidencialidad de la información, es muy importante que tu Asistente Virtual te genere total confianza, debido que esta es la base para una larga y buena relación.
En el caso de las empresas nuevas, los asistentes virtuales son –o deberían ser – uno de los primeros servicios a considerar, ya que en este punto nuestra empresa no tiene la suficiente estructura (o probablemente fondos) como para contratar a alguien de tiempo completo, o simplemente no hay suficientes tareas para delegar a alguien que contratemos por 8 horas.

Veamos un ejemplo. Si tú consideras que puedes delegar 2 horas de trabajo diario a un asistente virtual por un coste de 18€/h, gastarás 36€ al día para delegar trabajo. Si tu tarifa por hora es de 40€, estas dos horas de trabajo a ti te costarían 80€, pero al delegarlas en un asistente virtual te estás ahorrando 44€ al día, que a la semana suponen 220€ y al mes 880€, es decir más de 10.500€ al año.
Los buscadores convencionales implantados en las páginas web corporativas han demostrado sus limitaciones para brindar con exactitud y rapidez la información que demanda el usuario. Al mismo tiempo, la posibilidad de interactuar de forma natural con el cliente a través de Internet para ofrecerle un servicio cercano y eficiente se ha convertido en el gran valor diferencial de las relaciones empresariales.
Pues que casualidad que yo diciendo eso, y MI INVITADA DE HONOR DE LA SEMANA además de ser una grandísima amiga a la que adoro y aprecio con todo mi corazón, y que siempre ha estado ahí a mi lado en el mundo 2.0 para asistirme con una palabra amable, dulce y cariñoso cuando le he necesitado, es además una madre fabulosa de unas bellezas de 3 niñas y como si fuera poco es una profesional formidable que ejerce una profesión que aunque prácticamente es bastante nueva ya es muy conocido y empleada por muchos altos ejecutivos y yo estoy a punto de contratarla porque realmente se que necesito una como mi gran amiga Lily Izurieta.
En el caso de las empresas nuevas, los asistentes virtuales son –o deberían ser – uno de los primeros servicios a considerar, ya que en este punto nuestra empresa no tiene la suficiente estructura (o probablemente fondos) como para contratar a alguien de tiempo completo, o simplemente no hay suficientes tareas para delegar a alguien que contratemos por 8 horas.

revisión de chatterpal
×