Por otro lado, tampoco es mala opción la de conocer a fondo tu proyecto, haber empezado por abordar tú misma todas las tareas pero con un fin de conocimiento profundo del negocio y sabiendo que a la larga, es mucho mejor que no hagas tú todas esas tareas sino que, una vez más, te centres en generar el valor que tú y solo tú puedes aportarle a tu público.

Dios si las semana se siguen pasando así de rápido en un cerrar de ojos nos vamos a ver todos otras vez bajo el arbolito de navidad entregando regalos, este año se ha ido muy rápido. ¿Y la semana? Más rápidas aún tanto así que siento que trabajo, trabajo y trabajo y aunque soy extremadamente planificada y organizada siento que no avanzo, y tanto es que le digo a mi socio creo que necesito urgente una asistente pero para mi solita.
4. Gracias a la colaboración con un asistente virtual también puedes recibir formación para la gestión de tareas administrativas, marketing y tecnología. Es decir, gracias a esta colaboración continua, vas a adquirir conocimientos específicos, vas a ganar experiencia práctica y vas a aprender habilidades que ahora desconoces. El asistente virtual se convierte en un mentor de conocimiento para ti gracias a su ejemplo.
En el caso de las empresas nuevas, los asistentes virtuales son –o deberían ser – uno de los primeros servicios a considerar, ya que en este punto nuestra empresa no tiene la suficiente estructura (o probablemente fondos) como para contratar a alguien de tiempo completo, o simplemente no hay suficientes tareas para delegar a alguien que contratemos por 8 horas.

Hay diferentes formas de abordarlo, hay quién prefiere contar con un asistente desde el principio de su proyecto para poder focalizarse en aquello que realmente se le da bien. Por ejemplo, si no tiene ni pajolera idea de como se monta una web, será imprescindible que delegues esta tarea en un profesional y que tú te dediques a aportar valor en otros campos. Esto que con cuestiones técnicas puede parecer muy claro, cuando hablamos de tareas de otro tipo no lo tenemos tan claro, puede que sean tareas sencillas que tú puedes hacer perfectamente, pero tenemos que valorar el coste de oportunidad que implica estar nosotros gastando tiempo en esas tareas cuando podríamos estar haciendo otras que solo podemos hacer nosotros y que son las que realmente aportan valor a nuestros clientes.
En el caso de las empresas nuevas, los asistentes virtuales son –o deberían ser – uno de los primeros servicios a considerar, ya que en este punto nuestra empresa no tiene la suficiente estructura (o probablemente fondos) como para contratar a alguien de tiempo completo, o simplemente no hay suficientes tareas para delegar a alguien que contratemos por 8 horas.

chatterpal
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