Tal vez tu equipo de trabajo ya esté completo y funciona todo bien tal y como está. Sin embargo hay ocasiones en las que necesitas un suplente o alguien que te ayude con algo cuando los demás ya están saturados de tareas. Ahí entran los asistentes virtuales, con esta ventaja puedes establecer contratos por temporadas o un tiempo específico, ideal para cuando alguien de la oficina se le presente alguna situación en la que tenga que faltar como accidentes, vacaciones, reposo postnatal, viajes de negocios, etc.


Si bien es cierto que EEUU nos lleva una gran ventaja en el tema, día a día me encuentro con nuevos profesionales de Latinoamérica y Europa que están apostando por esta profesión,  capacitándose como Asistentes Virtuales y  participando activamente en asociaciones como IVAA (International Virtual Assistant) donde empresarios y  emprendedores de todas partes del mundo acuden para contratar un Asistente Virtual.
Aunque no lo creas un asistente virtual te saldrá más barato de lo que piensas, ya que al trabajar de forma externa en tu empresa está libre de los gastos que supondría un empleado común. Por ejemplo cuando se trata de equipo de oficina como escritorios, impresoras, etc. Incluso ocupar una nueva oficina o mudarte a lugar más grande no serán ningunos de tus problemas. Al trabajar desde casa, estos amigos te están ahorrando una cantidad considerable en todos esos artículos.

Para determinar la cantidad de dinero que ahorras mediante la contratación de un asistente virtual deberás calcular el número de horas de trabajo diarias que le delegarás a tu asistente virtual. A continuación deberás calcular tus propios ingresos por hora y restarles el coste de la tarifa del asistente virtual. Por último, a este valor deberás multiplicarle el número de horas de trabajo delegadas. El resultado es el ahorro diario que obtendrás.


Inicio la lista de los afectados por el “síndrome del trabajador quemado”, jajaja. Me identifico con varios de los punto que mencionas en el post, esto me hace pensar si realmente necesito un asistente personal. No te lo pregunto porque sé lo que me vas a decir, un sí rotundo. La cuestión que planteo, y a ver qué piensas tú, es cuál es el momento último para decir de verdad “sí, necesito un asistente virtual”: ¿desde que arrancas el negocio? ¿cuando ya tienes clientes y/o ingresos? ¿Cuándo la burocracia, emails y cuentas te sobrepasan? He ahí mi super duda, compi 😉

Un Asistente Virtual es un Emprendedor Profesional, que presta sus servicios a distancia de manera organizada y estructurada, por lo general desde su oficina en casa totalmente equipada. Básicamente, se dedica a ayudar a Empresarios, profesionales independientes y propietarios de Pymes a cumplir sus Objetivos Laborales, dando Soporte o Asistencia Virtual en diferentes áreas.

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