Este periodo de prueba es muy importante para adaptarse al nuevo miembro de su empresa y para dictar el camino que quiere que siga con las tareas que le delegue. Habrá tareas que son robóticas y que no pueden ser modificadas, pero habrá otras en las que necesita creatividad; déjele saber cuáles son, y guíele para que conozca sus gustos en cuanto al ritmo de trabajo.

Considera en primer lugar el ahorro de tiempo que trabajar con un asistente virtual supone y la posibilidad de invertir ese tiempo en otras actividades importantes para ti. Por ejemplo, puedes dedicar esas dos horas al día al “core” de tu negocio, lo que realmente te hace ganar dinero o a cuestiones estratégicas de tu proyecto. Pero también puedes utilizarlo para pasar más tiempo con tu familia, o para volver a practicar deporte.

Para la mayoría, delegar con eficacia requiere algo de tiempo y esfuerzo. Generalmente es recomendable pasar algo de tiempo entrenando a tu asistente virtual, así como gestionando su lista de tareas. Al principio puede parecer incongruente invertir tiempo explicando tareas que posiblemente para ti sean obvias y que suponen una carga de trabajo mayor que simplemente hacerlas tú directamente, pero este esfuerzo te generará un gran valor a medio-largo plazo ya que el mejor conocimiento de tu negocio por parte de tu asistente te aportará grandes beneficios en un futuro inmediato y hará que su productividad aumente y por lo tanto la tuya también se multiplique.


En el caso de las empresas nuevas, los asistentes virtuales son –o deberían ser – uno de los primeros servicios a considerar, ya que en este punto nuestra empresa no tiene la suficiente estructura (o probablemente fondos) como para contratar a alguien de tiempo completo, o simplemente no hay suficientes tareas para delegar a alguien que contratemos por 8 horas.

chatterpal

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